
Hace poco comenté que uno de los lectores del blog había reunido la fuerza suficiente para decirles a sus padres que es gay. Me escribió una carta contándome su experiencia y las preguntas y reacciones de su padre y su madre. Afortunadamente, parece que ya se encuentra mucho mejor y sus padres se han tranquilizado un poco.
Me ha dado permiso para escribir sobre su caso en particular. Así que este artículo va dirigido a los padres de niños y niñas LGTB, para que aprendan a moderar un poco su reacción.
La historia de Carlos
Según lo que me escribió este chico, todo empezó con una reunión familiar por la noche. Una conversación seria entre sus padres, su hermano y él. Sus padres le preguntaron por las calificaciones del colegio, le dieron alguna reprimenda leve sobre esforzarse con las tareas y le preguntaron a su hermano y a él si les faltaba algo de ellos.






